La caries es uno de los principales problemas de la salud oral. El factor principal de que esto ocurra es la dieta, por eso es muy importante conocer los alimentos que pueden producir la caries dental y así poder tomarlos con precaución.

¿Por qué la dieta tiene un papel tan importante en la aparición de la caries?

Pues bien, esto se debe a que, al ingerir determinados alimentos, como los azucares o los hidratos de carbono, se peguen al diente dando lugar a que las bacterias produzcan ácidos que disminuyan el pH de la saliva, lo que hace que se provoque la desmineralización del esmalte, llamándola caries dental.

Por eso, es muy importante controlar el consumo de alimentos que contengan almidón, glucosa, fructosa, sacarosa o lactosa ya que son los mas peligrosos porque son los más cariogénicos. En el caso de que se consuman, debemos cepillarnos los dientes lo antes posible.

Todos sabemos que el azúcar mejora el sabor de un alimento porque lo endulza, por eso, esto nos da la señal de que está presente en la gran mayoría de los productos.

Entre estos azucares encontramos:

Sacarosa: en los refrescos, pasteles, gominolas, kétchup y frutos secos.
Lactosa: en la leche.
Fructosa: en la fruta y en la miel.
Hidratos de carbono refinados a partir del almidón, es decir, aquellos que han sido elaborados con harina blanca refinada.

Por tanto, los alimentos que debemos evitar ingerir o tomarlos con control son: el azúcar blanco, refrescos, tanto normales como light, limonada, bebidas para deportistas energizantes, dulces, bollería, snacks, patatas fritas, pan, galletas, zumos, batidos, kétchup, chocolate…

“Somos lo que comemos” esta frase tiene mucho sentido, porque, en la mayoría de los casos el estado de nuestros dientes depende de los alimentos y bebidas que tomemos. Las bebidas son las más dañinas, primero porque las ingerimos con mas frecuencia que los alimentos, y segundo, porque su estado líquido se aprovecha de la porosidad del diente. La afectación de estos productos sobre el esmalte, es distinta en cada persona, debido a la genética individual.

Las bebidas que más tiñen son:

Vino tinto: debido a tres factores; la acidez, la presencia de taninos y cromógenos. Estas tres sustancias son capaces de oscurecer el diente si lo consumimos a diario.

Café: este producto es uno de los más extendidos en el mundo. Tiene una alta concentración en cromógenos, lo que hace que el esmalte se tiña muy rápido.

Té: Contiene una alta concentración en taninos. Los que más afectan son el té negro y el té rojo, dan un tono mas amarillento a la tinción.

Frutas y verduras de color intenso: arándanos, moras, cerezas y verdura como la remolacha, tiene una pigmentación que se pega al diente y por eso son capaces de mancharlo. Debemos tener mucho cuidado con la acidez de estas frutas.

Colutorios con clorhexidina: no es un alimento, pero muchos enjuagues bucales lo llevan, debemos mirar siempre el prospecto porque si lo llevan su uso no debe exceder quince días. Estos colutorios se suelen mandar tras cirugías, extracciones o tratamientos de gingivitis. Si abusamos de ellos, acabaran tiñendo los dientes.

Tabaco: es el gran responsable de las manchas en los dientes. La nicotina ocasiones grandes daños en el esmalte, aparte de dañar gravemente la salud bucodental.

Salsa de soja y vinagre: las salsas con una gran coloración también son capaces de teñir el esmalte de diente.