Problemas dentales que causan dolor de oído: ¿cuándo es bucal y cuándo es otra cosa?

Sentir dolor de oído no siempre significa que el problema esté en el oído. De hecho, una gran parte de los casos que los pacientes atribuyen a “otitis” o molestias del oído tienen su origen real en la boca: los dientes, la mandíbula o incluso las encías pueden generar un tipo de dolor que se “refleja” en la zona del oído.
Esto ocurre porque la boca, la mandíbula y el oído comparten vías nerviosas, como el nervio trigémino. Cuando un diente está inflamado o una articulación se irrita, el cerebro puede interpretar esa señal como dolor en el oído. Por eso, es bastante común que un paciente acuda primero al otorrino por un dolor de oído… y que finalmente descubra que el origen era una muela infectada, una caries profunda o un problema en la ATM.
Comprender esta relación es clave para no confundir síntomas y actuar correctamente desde el principio
¿Qué problemas dentales pueden dar dolor de oído?
🔹 1. Caries profundas e infecciones dentales
Cuando una caries avanza y llega hasta la pulpa dental, se produce una inflamación intensa del nervio. Ese dolor puede irradiarse hacia la mandíbula, la sien y el oído.
Las infecciones más avanzadas, como los abscesos, también generan presión y sensibilidad que el paciente interpreta como “dolor de oído”.
En muchos casos, este dolor aumenta al masticar o al tomar bebidas frías o calientes.
🔹 2. Muelas del juicio retenidas o mal posicionadas
Las muelas del juicio, sobre todo las inferiores, pueden quedar retenidas, presionar el hueso o la encía y causar inflamación en la zona posterior de la boca.
Esa presión se transmite a la articulación y al oído, generando molestias que pueden confundirse con una otitis.
Además, si la muela no está bien posicionada, puede provocar infecciones recurrentes (pericoronaritis), que también se reflejan en el oído.
🔹 3. Bruxismo (rechinar de dientes)
El bruxismo provoca una sobrecarga muscular constante por apretar o rechinar los dientes, normalmente durante la noche.
Esa tensión se transmite a los músculos de la mandíbula y a la articulación temporomandibular (ATM), provocando dolor que puede irradiarse hacia el oído.
Muchos pacientes describen este tipo de dolor como una “presión interna” en el oído, sin infección aparente.
🔹 4. Problemas en la ATM
La ATM es la articulación que une la mandíbula con el cráneo. Cuando está inflamada, desalineada o sufre desgaste, puede provocar:
-
Dolor alrededor del oído
-
Chasquidos y ruidos al abrir la boca
-
Dificultad para masticar
-
Dolor de cabeza o cuello
La proximidad anatómica entre la ATM y el oído hace que cualquier alteración en esta articulación pueda confundirse con un problema otológico.
¿Cuándo sospechar que el dolor es dental y no del oído?
Aunque siempre es recomendable una valoración profesional, hay señales que indican que el origen del dolor podría estar en la boca:
-
El dolor aumenta al masticar o al tocar un diente concreto.
-
Tienes antecedentes de caries, muelas del juicio o problemas de encías.
-
El dolor se acompaña de inflamación en la mandíbula, mejilla o encía.
-
El otorrino revisa el oído y no encuentra infección, cerumen ni anomalías.
-
Has pasado por un episodio reciente de bruxismo, tensión o estrés.
Si varios de estos factores coinciden, lo más probable es que el dolor sea odontogénico, es decir, originado en la boca.
¿Y cuándo sí es un problema de oído real?
Hay situaciones en las que el dolor sí está causado por un problema otológico y no dental. Las más frecuentes son:
-
Fiebre, supuración o pérdida de audición, típicas de una infección de oído.
-
Dolor tras un resfriado, gripe o infección respiratoria, que afecta a la trompa de Eustaquio.
-
Sensación de oído taponado o presión al viajar en avión, cambiar de altitud o nadar.
-
Zumbidos, vértigos o mareos asociados a problemas del oído interno.
Si estos síntomas aparecen, la valoración del otorrino es la primera opción.
El dolor de oído no siempre tiene su origen en el oído. En muchos casos, los dientes, la mandíbula o la articulación temporomandibular son los verdaderos responsables. Por eso, cuando el dolor persiste y el otorrino descarta una infección, lo más recomendable es acudir al dentista para una valoración completa.
Identificar correctamente la causa del dolor permite evitar tratamientos innecesarios, actuar a tiempo sobre el problema real y mejorar de forma significativa la calidad de vida del paciente.
En Elysium Dental, estamos preparados para diagnosticar y tratar los problemas dentales que pueden irradiar dolor hacia el oído, ofreciendo un abordaje integral y personalizado.
IMPLANTE DENTAL EN MADRID
Un implante dental es una raíz artificial de titanio que se coloca en los maxilares.
PRÓTESIS DENTAL
Trabajamos diferentes tipos de prótesis como la fija, removible o la de zirconio.
PERIODONCIA
Se produce por el acumulo de placa y bacterias debajo de las encías.


